Fabricantes occidentales se aferran al mercado chino para impulsar sus ventas
Los fabricantes occidentales de automóviles se aferran al mercado chino, el mayor del mundo desde el pasado enero, ante el impacto de la crisis económica en sus ventas en Europa y Estados Unidos.
Ford, General Motors o Mercedez-Benz son algunos de los fabricantes occidentales que se dan cita en la feria Auto Shanghai 2009, una de las principales citas anuales del motor, que finaliza hoy y donde han presentado sus nuevos modelos, ávidos por captar al consumidor chino.
Sin embargo, prácticamente todos se mostraron reticentes a hablar con la prensa, ante la delicada situación que atraviesa el sector y los rumores de acuerdos de venta de activos o marcas a compañías del gigante asiático.
China superó por primera vez a EEUU como mayor mercado mundial de vehículos en enero, con 735.500 coches vendidos, a pesar de que las ventas cayeron entonces un 14,85 por ciento interanual, golpeadas como en el resto del mundo por la crisis financiera.
En contraste, EEUU registró ese mismo mes su cifra mensual de ventas más baja desde 1982.
El responsable de ventas de la marca sueca Volvo en China, Bart Smits, declaró a Efe que “hemos tenido mejores resultados en el primer trimestre (de 2009) que en el primer trimestre del 2008″, antes de que estallara la crisis financiera, por lo que se mostró confiado en el comportamiento del mercado chino en el futuro.
Smits no quiso pronunciarse sobre la posibilidad de que Volvo acabe en manos chinas, ya que en los últimos meses han aparecido informaciones en medios orientales y estadounidenses que señalaban que Ford, dueña de la marca sueca, estaba negociando su venta con las marcas chinas Geely y Changan.
Ford aún no se ha visto obligada a pedir ayuda oficial al Gobierno de EEUU, como sí ha hecho General Motors (GM), que se mantuvo líder de ventas entre los fabricantes occidentales en China, con más de un millón de vehículos vendidos.
GM, sobre la que planea la sombra de la bancarrota, presentó este año 37 modelos en Auto Shanghai, cinco menos que en la edición del año pasado y cuatro menos que en el 2007, en medio de los rumores de venta de su marca de todoterrenos Hummer a las chinas Sichuan Auto o Changfeng.
China también es algo más que un mercado importante para el fabricante alemán Mercedes-Benz, ya que en febrero pasado, mientras sus ventas globales caían un 27,8 por ciento, en China crecieron un 17,4 por ciento.
También Volkswagen registró un aumento del 9 por ciento interanual en sus ventas, las mejores cifras de ventas mensuales de su historia en el gigante asiático.
En lo que coinciden las marcas occidentales con presencia en China es en que el plan de estímulo puesto en marcha por el Gobierno chino para revitalizar el sector, que incluye impulsar la compra de coches más pequeños, menos contaminantes y baratos, está dando sus frutos.
“El consumidor está recuperando la confianza, porque hay un cierto número de medidas a favor del consumo de automóviles”, aseguró a Efe Pascal Meyer, director general de vehículos importados de la francesa Peugeot.
Sin embargo, el analista Stefan Matthaei, de la consultora Arthur D. Litte, explicó que la demanda se ha trasladado de los coches de precio alto a los de precio bajo, lo que favorece a las marcas chinas por delante de las occidentales.
Un problema que no preocupa a Meyer, que señaló que la intención de Peugeot es aumentar el número de vehículos importados a China entre 1.600 y 1.700 este año, desde los 1.000 del año pasado.
El reto de los fabricantes occidentales es ahora arrebatar el cliente chino a las firmas locales, que compiten con precios más bajos y no tienen miedo a aprovechar, en tiempos de crisis, la oportunidad para comer terreno a los grandes fabricantes mundiales.
