Porsche 911 RSR, sobran las palabras
Nadie sabe que sería hoy en día de una marca como Porsche si no hubiera inventado el 911. Un coche que desde entonces ha ido evolucionando, pero siempre sin perder ni un ápice de las líneas maestras que lo han convertido en uno de los grandes mitos del automóvil.
El exitoso Porsche 911 GT3 RSR recibe importantes modificaciones este año. La característica más destacada de este GT3 RSR es el nuevo diseño de su frontal, con grandes tomas de aire en el capó delantero. También se han hecho importantes cambios bajo la ligera carrocería del 911 más rápido.
Resaltan a primera vista las rejillas de ventilación del capó delantero, consecuencia del completo rediseño de las conducciones de aire del radiador, necesarias para introducir y extraer aire hacia la instalación del aire acondicionado opcional. La aerodinámica en los bajos de la parte trasera también se ha optimizado. Ahora, el alerón posterior tiene unas posibilidades de ajuste mayores.
Ha mejorado el peso del sistema de frenos y se han aligerado las protecciones de la instalación eléctrica, lo que se traduce en una manejabilidad superior en comparación con su antecesor.
Más cilindrada
La cilindrada del conocido motor bóxer de seis cilindros se ha incrementado de 3.8 a 4.0 litros. Después de otra reducción en el tamaño de las bridas de la admisión para la temporada 2009, el motor desarrolla ahora alrededor de 450 CV a 7.800 revoluciones por minuto y un par máximo de 430 Nm a 7.250 rpm. El limitador de revoluciones de este eficiente propulsor corta a 9.000 rpm. Gracias a ello, el motor tiene una curva de par optimizada y es más aprovechable en su utilización.
En el puesto de conducción hay una nueva pantalla multifunción que avisan del momento adecuado para el cambio de marcha. Otro elemento nuevo es el sistema programable multifunción que da a los equipos la posibilidad de elegir entre varias funciones individuales. Una de ellas es la frecuencia de parpadeo de las luces colocadas delante, con infinitas combinaciones de regulación para ayudar al inmediato reconocimiento de los coches de competición cuando entran en boxes por la noche.
Además, el GT3 RSR lleva un nuevo sistema de gato hidráulico con válvula de sobrepresión. La toma para el aceite, con función de llenado rápido, se ha puesto en el capó trasero de forma que se facilite el acceso a los mecánicos. Junto al GT3 Cup y al GT3 Cup S, el GT3 RSR es el tercer coche de competición basado en el Porsche 911. Alrededor de 20 de estos vehículos han sido construidos en Weissach y están siendo entregados a los equipos clientes de todo el mundo. Cuesta 380.000 euros, sin incluir impuestos.
