Fiat necesita un socio que le salve de la bancarrota
El fabricante estima que debería duplicar su producción para ‘hacer dinero’.
Las últimas declaraciones del presidente ejecutivo de Fiat, Sergio Marchionne, han impulsado aún más las expectativas de fusiones en un sector que sufre recortes de empleos y distintas reestructuraciones casi a diario. El pasado noviembre, las ventas de vehículos en EEUU, el mayor mercado de automóviles del mundo, se hundieron a su nivel más bajo desde 1982.
Marchionne aseguró el pasado fin de semana que, tras la crisis, sólo quedarán seis grandes compañías de automóviles en el mundo, entre las que Fiat, en solitario, no podrá aspirar a un hueco. “Se necesitan al menos 5,5 ó 6 millones de automóviles de producción anual para tener una opción de hacer dinero en este mercado. Fiat no está ni a mitad de camino de eso. Y no estamos solos en esto”, aseguró el ejecutivo italiano. Aunque Marchionne declinó mencionar posibles socios para Fiat, sí concedió algunas pistas de los seis grandes actores que, a su juicio, sobrevivirán a la crisis: un gran productor de Estados Unidos, uno de Alemania, un fabricante francojaponés con una posible extensión a Estados Unidos, uno de Japón, uno de China y otro “potencial actor europeo”.
De estas palabras, se interpreta que Volkswagen, la alianza Renault-Nissan y Toyota podrían ser cuatro de las seis enseñas supervivientes, mientras que con “el otro potencial grupo europeo”, podría referirse a la propia Fiat, con ayuda de un socio.
Para Marchionne, sólo uno de los tres grandes grupos estadounidenses (General Motors, Ford y Chrysler) tendrá cabida en el mercado automovilístico dentro de unos años, en un momento en el que el Ejecutivo norteamericano ultima un plan para salvar a los tres.
Otros movimientos
Chrysler estaría buscando una alianza con un rival para salvar empleos, mientras que, según una revista alemana, la india Tata Motors estudia cooperar con Daimler. Suecia, por su parte, analiza un paquete de rescate para Volvo Cars y Saab Automobile, propiedad de Ford y General Motors, respectivamente.
Asimismo, el mayor fabricante de automóviles del mundo, Toyota Motor, ha creado un comité de emergencia encabezado por su presidente, Katsuaki Watanabe, que apunta a aumentar la rentabilidad de la empresa en los próximos meses para evitar nuevas rebajas en sus proyecciones de ganancias.
