El estilo americano aún gusta en Europa
El primer productor mundial de automóviles está inmerso en una profunda crisis a la que no es ajena la japonesa Toyota, que amenaza su hegemonía como líder mundial con un espectacular crecimiento en los últimos años. Al contrario, las ventas de General Motors, que engloba marcas como Cadillac, Chevrolet, Corvette, Hummer, Buick y las europeas Opel, Vauxhall (Opel en Reino Unido) y Saab no acaban de arrancar, si exceptuamos el continente europeo. La difícil situación financiera de la compañía de Detroit, plasmada en unas pérdidas de más de 26.000 millones de euros en el pasado ejercicio, se intentarán paliar con las bajas incentivadas de 74.000 trabajadores. Estas bajas afectan en menor medida al continente europeo, donde GM tiene diversas plantas de producción en las que pretende reducir 5.600 puestos de trabajo, entre los cuales 900 corresponden a la fábrica española de Figueruelas (Zaragoza). Con todo, General Motors presenta ya síntomas de recuperación y a ello contribuye sin duda la buena marcha de sus ventas en Europa.
En el 2007 el conjunto de sus marcas consiguieron vender en el Viejo Continente 2,18 millones de coches, lo que representa un nuevo récord histórico. Opel, con 1.631.296 unidades, y Chevrolet, con 457.224, han ido las locomotoras de GM en Europa, donde el mercado ruso ha sido el que mejor respondió.
El futuro de General Motors pasa por la adecuación de sus productos a un cambiante mercado americano y por su apuesta por coches más respetuosos con el medio ambiente, carrera en la que ya está inmersa y que pronto cristalizará en una nueva generación de modelos híbridos.
Mientras tanto, y con proyección hacia el mercado europeo, General Motors ha querido hacer una demostración de fuerza antes del Salón de Ginebra, presentando a la prensa del Viejo Continente cuatro modelos simultáneamente.
Sin duda el de más calado popular será el Opel Agila, un pequeño y atractivo monovolumen, desarrollado conjuntamente con Suzuki y enfocado al público femenino y juvenil.
La segunda novedad viene con el sello de Chevrolet en su capó. Hay que recordar que esta marca, intrínsecamente ligada a la industria americana, tiene origen europeo, ya que su fundador Louis Chevrolet fue un emigrante suizo. Chevrolet retomó también la herencia de los coreanos Daewoo, aunque este Aveo ya es un coche totalmente europeo que llegó para sustituir al modelo Kalos.
La tercera gran novedad era para la marca sueca Saab, que ahora dispone de una tracción total permanente en su modelo 9.3.
Por último, el deportivo por excelencia en América, el Corvette, mostraba todo su poderío con una sexta generación más potente.
El sueño americano
Tener un Corvette es un sueño para muchos americanos, en un paralelismo claro con el Porsche 911 en Europa. Sin embargo el deportivo americano tiene unos genes muy diferentes. Su motor en posición delantera y su tracción trasera le confieren un carácter muy peculiar, sobre todo porque su enorme corazón, un V8 de 6,2 litros, administra 437 caballos que pueden ser manejados por una caja de cambios manual de seis relaciones o por una automática secuencial con las mismas marchas. Una ventaja sobre sus rivales europeos es su precio, sensiblemente inferior. La versión descapotable sube hasta los 83.250 euros
