Volkswagen, amenazado por una larga lucha por el poder

El fabricante de vehículos deportivos Porsche, principal accionista de Volkswagen con un 31 por ciento del capital, espera pasar a controlar muy pronto la mayoría del gigante europeo y está dispuesto a frenar la influencia del segundo accionista, el estado de Baja Sajonia, que cuenta con el 20,3 por ciento del capital.

Hamburgo.- La familia Porsche y el estado federado de Baja Sajonia amenazan con librar una larga batalla por el control del mayor grupo automotor europeo, Volkswagen, y ese ambiente tenso se dejó sentir claramente hoy en la asamblea general de accionistas en Hamburgo.

Martin Winterkorn, presidente de Volkswagen, intentó calmar los ánimos desde el principio, subrayando que el grupo automotor alemán está muy bien posicionado gracias sobre todo al apoyo de sus dos principales accionistas, la familia Porsche y Baja Sajonia.

“Con Porsche y Baja Sajonia como accionistas mayoritarios, el grupo Volkswagen se apoya en fuertes cimientos”, agregó. A ninguno de los dos le interesan solamente los beneficios rápidos, sino el desarrollo de la compañía, continuó el directivo.

Sin embargo, en la esperada junta de accionistas del fabricante alemán no se avistaron signos de que alguno de los dos contrincantes esté dispuesto a ceder un ápice y todo apunta a un largo tira y afloja en la repartición del grupo de Wolfsburgo.

De hecho, el mismo Christian Wulff, primer ministro de Baja Sajonia, el estado federado en el que se ubica Wolfsburgo, destacó que no es probable que se alcance una solución rápida.

Por ello, según dijo, si no se alcanza un acuerdo y esta tarde o noche las dos partes bloquean la propuesta contraria, se tendrá que recurrir a la justicia.

El fabricante de vehículos deportivos Porsche, principal accionista de Volkswagen con un 31 por ciento del capital, espera pasar a controlar muy pronto la mayoría del gigante europeo y está dispuesto a frenar la influencia del segundo accionista, el estado de Baja Sajonia, que cuenta con el 20,3 por ciento del capital.

El productor de vehículos de lujo y su presidente Wendelin Wiedeking persiguen desde hace años quedarse con Volkswagen.

En octubre, el Tribunal de Justicia Europeo derribó por fin la principal barrera que le faltaba para ello, al anular la ley alemana que protegía a Volkswagen de posibles adquisiciones hostiles, la denominada “Ley Volkswagen”.

La norma, defendida hasta la saciedad por Baja Sajonia, establecía que ningún accionista tuviera más del 20 por ciento del voto en la compañía, aunque su participación fuera mayor.

Anulados los obstáculos, Porsche anunció a principios de marzo que en menos de medio año quiere cumplir todos los requisitos que exigen las leyes antimonopolio para aumentar su actual participación hasta más del 50 por ciento.

Baja Sajonia y el Comité de Empresa, la representación laboral interna de Volkswagen, son radicalmente contrarios a esa operación, que tachan de “adquisición hostil”.

Ahora, el principal punto de discordia se encuentra en la minoría necesaria para ejercer el derecho a veto en las decisiones importantes.

Baja Sajonia lucha por mantenerla en el 20 por ciento, pues de ese modo, aunque tenga menos participación que Porsche, podrá impedir cualquier decisión de importancia que afecte a la permanencia en Baja Sajonia de su mayor empleador.

El fabricante de vehículos deportivos, en cambio, quiere armarse aumentando el porcentaje de bloqueo hasta el 25 por ciento.

Junto a la repartición de Volkswagen y a la minoría de control, existe una disputa entre el consejo de administración de Volkswagen y Porsche por la representación de los delegados de personal en el futuro consejo de vigilancia del consorcio.

Porsche pretende otorgar tanto a los de Porsche como a los de Volkswagen un igual número de tres representantes.

La disparidad de personal entre ambas empresas hizo que el comité de empresa de Volkswagen demandara a Porsche, pues en su opinión, esa composición del consejo de vigilancia no reflejaría que la compañía de Wolfsburgo tiene 325.000 empleados, mientras los de Porsche suman apenas 11.000.

Desde primeras horas de la mañana, alrededor de mil empleados de Volkswagen liderados por el presidente del Comité de empresa del grupo, Bernd Osterloh, se manifestaron en Hamburgo contra los planes de Porsche.

Wiedeking sufre “sueños de grandeza” y “la arrogancia de un todopoderoso”, criticó el líder de los trabajadores, para el que el objetivo fundamental es asegurar los empleos de 360.000 personas. En su opinión, nadie puede llevar a cabo una adqusición peor que el presidente de Porsche.

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