General Motors cumple 100 años, en medio de la turbulencia económica de EE.UU.
Este año, General Motors (GM) cumple 100 años, pero difícilmente celebrará. A principios de 2008 esperaba tener sus costos bajo control y sus vehículos ganando terreno, pero su plan de reestructura fue afectado por el colapso económico de Estados Unidos.
En febrero pasado, la firma reportó pérdidas netas por 722 millones de dólares, que se suman a la pérdida de 38 mil 700 millones de dólares en 2007.
El presidente de la empresa, Rick Wagoner, tuvo poco qué decir alentador: “Esperamos que la fortaleza en Asia y Latinoamérica continúe”.
Aunque el año pasado consiguió concesiones de la United Auto Workers, el bajo costo laboral se verá hasta dentro de dos años, y su reserva financiera se contrae.
Rod Lache, analista de Deutsche Bank, pronostica que GM tendrá una salida de flujo operativo neto por 5 mil millones de dólares este año, lo que la dejaría con 21 mil 300. Por ello “sería prudente que GM busque financiamiento externo” para protegerse de una falta de liquidez, que la llevara a una quiebra o una fusión inevitables.
