El mercado del automóvil no frenará en seco
Presidente de la CCA, Fabio Sánchez, dice que caída en ventas a Venezuela obligará a cambiar estrategias. Los precios de los carros no bajarían más.
Aunque los colombianos compraron el año pasado más de 250.000 carros, las menores cuotas de importación de Venezuela y el alza en las tasas de interés de los créditos, obligarán a las ensambladoras nacionales a replantear sus estrategias.
Por tales razones el mercado presentará este año una desaceleración, aunque se conservará la competencia y la penetración de nuevas marcas y modelos.
Así lo considera el presidente de la Compañía Colombiana Automotriz, CCA, Fabio Sánchez Forero, quien dice que la nueva coyuntura ya produjo sus primeros efectos, pues las ventas entre enero y febrero cayeron en 4,26% respecto al año pasado.
¿Cuál será el efecto de las medidas venezolanas que redujeron las ventas de carros colombianos a ese país?
Infortunadamente el año anterior Venezuela emitió una nueva ley automotriz que limita la importación de vehículos, y en el caso de la CCA, nuestra cuota exportable a ese mercado bajó a 4.500 unidades a partir del 1 de enero del 2008.
En el 2007 nuestras ventas habían superado las 17.000 unidades. Con esta medida nos hemos visto obligados a reducir la producción ostensiblemente en la planta de Bogotá.
¿De qué tamaño podrían ser las pérdidas para la CCA?
En el 2007 nuestras exportaciones a Venezuela fueron de US$304 millones y para este año llegaremos a US$90 millones. En unidades la caída es del 65%.
¿Y cuál será el impacto de esas menores ventas a Venezuela en la planta?
El impacto negativo es de entenderse, ya que la compañía deberá reducir su producción en más del 40% e infortunadamente se afectarán 440 puestos de trabajo. Ese número de operarios quedará cesante a partir del 30 de abril.
Debemos entonces ajustar todos los medios de producción y ubicarnos en esta nueva realidad, aunque en el mercado nacional mantenemos una dinámica interesante.
¿Es posible exportar ya a otros mercados para aliviar ese golpe?
Esa es la respuesta obvia y natural a esta coyuntura. Y es la preocupación nuestra y de la casa matriz. Sin embargo, este es un proceso que toma un largo tiempo de maduración, porque no es fácil acceder a otros mercados. Pero en esa estrategia estamos empeñados con el acompañamiento de la casa matriz.
¿Debido al ‘boom’ del sector, cuántos vehículos vendió la firma en el 2007 antes de la crisis con el vecino país?
La marca Mazda vendió el año pasado 13.900 unidades y tuvo un crecimiento similar al del mercado, que fue del 27%. Y este año esperamos colocar entre 14.000 y 15.000 unidades. Esas ventas, entre exportaciones y el mercado local, a la CCA le sumaron $1,4 billones y para el 2008 se aspira llegar a $900.000 millones.
¿Pero cómo sostener esas ventas, cuando el consumo ha comenzado a caer debido al alza en las tasas de interés?
El alza de las tasas de interés es un factor negativo en la demanda de automóviles. Esos movimientos registrados en los últimos días definitivamente han afectado el consumo, y adicionalmente las entidades de crédito se han vuelto más estrictas, por lo que el acceso a préstamos no es tan fácil como en el pasado. Uno podría decir que se nota algo de desaceleración, ya que en los dos primeros meses del 2008 el mercado del automóvil decreció el 4,26%, respecto a igual periodo del año anterior.
¿Y la inflación alta es una amenaza?
Aún así mantenemos una perspectiva de un mercado objetivo de 263.000 unidades, que supone un crecimiento de 2,7%, que yo diría es muy razonable o discreto, en consideración a que se espera que la economía tenga un crecimiento de alrededor del 5%. Tal vez el ritmo a que se venía creciendo años atrás no se repita y se sitúe en las cifras anteriores.
¿El mercado automotor en Colombia puede tener un frenazo en seco?
Yo diría que lo que hay es una suave desaceleración del mercado, tanto por circunstancias externas como internas, pero no se frenará en seco.
¿Debido a la nueva coyuntura, los precios de los carros se abaratarían más?
Ese no es un efecto que se deriva de la situación con Venezuela. Las unidades que no vendemos en ese mercado simplemente no las producimos. Es decir que no habrá una sobreoferta de automóviles en el mercado local.
El mercado se mueve por efecto de la oferta y la demanda y otras consideraciones. El factor precio se deriva de elementos como las mayores tasas de interés y, primordialmente, por la tasa de cambio, que sí favorece las importaciones. La revaluación que ya va este año en 10% es un factor positivo en ese sentido.
¿No cree que llegó la hora de que el dólar deje de bajar?
Estamos esperando que la tasa de cambio se equilibre un poco más, aunque ese fenómeno obedece a factores externos que están por fuera del control de los organismos económicos del país. Esperamos que esta coyuntura pare, porque ya venimos de una revaluación del 10% que afecta sensiblemente a los exportadores y resiente la economía del país.
¿Con la llegada fuerte de marcas populares como las de China, todavía hay espacio para competir en el mercado colombiano?
Hacia el futuro todavía hay espacio para crecer, ya que los índices de motorización en Colombia están a niveles muy bajos frente a los internacionales. Creo que el consumidor de carro podrá seguir recibiendo una amplia oferta de nuevos modelos y marcas.
Los chinos son competidores muy serios y preocupantes para la industria nacional, pero es una realidad que no se puede desconocer. Pero el crecimiento está allí, lo mismo que las posibilidades, ya que la economía sigue mostrando signos positivos.
¿Es posible que muchos colombianos sigan soñando con el carro popular, es decir, aquel de hasta $10 millones?
Creo que encontrar carros más baratos, frente a los precios en que están hoy, es difícil. Ya estamos en niveles muy inferiores, pues los vehículos en términos reales han bajado sensiblemente de precio, y son de los bienes que se han hecho cada vez más accesibles a los consumidores.
Los precios –si se miden con base en la revaluación— bajaron más del 10% en el 2007, y en este año lo han hecho en otro 10%, ya que la tasa de cambio está hoy a niveles de 1999.
