Toyota Land Cruiser 200 Aventura al límite
Es muy posible que cuando en 1951 Toyota presentó el modelo BJ a un concurso -promovido por el ejército americano para dotar a sus tropas de un coche todoterreno- no pensaron que ese coche, que quedó descartado, fuera a convertirse en uno de los vehículos de su clase más emblemáticos y prácticamente un icono entre los aficionados a las aventuras que necesitan de un coche duro y apto para salir de las mayores dificultades. A finales de 2006 más de 5 millones de clientes habían adquirido un Land Cruiser y ahora acaba de presentar la octava generación de este modelo de carrocería tipo familiar y que se conocerá como Land Cruiser 200.
Hasta no hace muchos años se contaban con los dedos de las manos los modelos de este tipo y todos ellos podían considerarse auténticos todoterrenos, antes de que se pusieran de moda como coches de todo uso, lo que equivale a decir que comúnmente se utilizan como cualquier turismo y en contadas ocasiones abandonan el asfalto para entrar en caminos con menores o mayores dificultades. Nacen nuevos todoterrenos y casi no hay fabricante que no disponga de al menos uno o dos modelos en su catálogo. Pero sólo unos pocos se mantienen fieles a la idea original y se lanzan a crear coches con toda la apariencia de un TT, con buenas prestaciones en carreteras y que se defienden en el campo. Uno de los pocos es el Land Cruiser desarrollado para dar lo mejor de sí en el campo y que cumpla lo mejor posible en carretera. Además, Toyota mantiene en este coche sus señas de identidad basadas en la calidad, durabilidad y fiabilidad.
El nuevo Land Cruiser 200 comenzará a venderse en el próximo mes de febrero y será el sustituto del HDJ serie 100 que hace ya un año dejó de venderse. La gama estará compuesta por dos únicas versiones, el diésel D-4D VXL que costará 89.000 euros y el de gasolina 4.7 VVT-i VXL que tendrá un precio de 88.200 euros. En ambos casos la única opción de carrocería será la de siete plazas. Este nivel de precios ya indica que estamos ante un coche de lujo y lo es en todos los sentidos, por calidad, ejecución, prestaciones, confort y seguridad, aunque no tanto en el apartado de diseño, que también se mantiene pegado a sus raíces. Sin embargo, lo que buscan los incondicionales de este modelo son sus cualidades TT y seguro que no quedarán defraudados.
Las mecánicas están confiadas a sendos motores de ocho cilindros en uve, el primero uno de gasolina de 4,7 litros del tipo VVT-i, con 288 caballos de potencia y un par máximo de 445 Nm, que en nuestro mercado será una opción casi de figuración y uno diésel D4-D de 4,5 litros que entrega 286 caballos y un par de hasta 650 Nm, disponibles entre 1.600 y 2.800 revoluciones. En la transmisión cuenta con un nuevo diferencial central de deslizamiento limitado de tipo Torsen, que mejora el agarre en las curvas y favorece la estabilidad. En condiciones normales la distribución de la fuerza es de un 40 por ciento a la parte delatera y un 60 a la trasera, pero en función del tipo de terreno y su adherencia se puede derivar hasta un máximo del 50 por ciento al eje delantero y hasta un 70 al trasero. Para optimizar sus aptitudes dinámicas la nueva serie 200 puede equiparse con el primer sistema desarrollado en el mundo de control activo de altura a las cuatro ruedas y sistema de suspensión variable adaptable.
Un rasgo diferenciador en la estructura de este coche es que mientras que la mayoría de fabricantes optan por la estructura de tipo monocasco, Toyota se mantiene fiel al bastidor sobre el que se aloja la carrocería. Con este tradicional sistema se garantiza mejor la rigidez torsional y de flexión, factores fundamentales en un todoterreno. Otro sistema que es novedad en esta serie es el nuevo ABS multiterreno, que dispone de un sistema lógico de control, que reconoce el tipo de superficie sobre la que se circula y activa automáticamente el control de frenado, para que responda de la mejor forma en cada necesidad.
Cuenta además con todas las ayudas a la conducción conocidas en la mayoría de sus competidores, pero la gran novedad es el Crawl Control, que es un control automático de velocidad lenta, con tres opciones para circular a 1, 3 ó 5 km/h, lo que permite al conductor centrarse solo en el manejo de la dirección. Lamentablemente este sistema sólo está disponible, por el momento, con el motor de gasolina.
