Estafas al comprar vehículos usados

Un hispano de 25 años que creía haber comprado la camioneta de sus sueños se quedó prácticamente sin el vehículo y sin los 23,500 dólares que invirtió en la compra.Óscar Marín Fuentes, residente de Walnut Creek, al norte del estado, adquirió una Chevy Silverado 2005 en Sacramento, la cual pagó con un cheque el 27 de febrero pasado.

El hispano cometió el error de ir por la noche a comprar el auto y no revisarlo bien antes de comprarlo. Al día siguiente, se dio cuenta de que el aire se colaba por todas partes en el vehículo, pese a que las ventanas estaban cerradas. Tampoco podía ponerle seguro a las puertas y, para colmo, al llover el agua se metía.

Al investigar en la página de internet de Carfax, donde se puede conocer el historial de los autos usados, Óscar encontró que la camioneta de sus sueños había sido chocada en dos ocasiones. Asegura que en el momento de la venta, la cual se realizó en español, le aseguraron que el vehículo estaba en muy buenas condiciones.

Cuando Óscar trató de regresar la unidad que había adquirido, no se la aceptaron porque el contrato, que él firmó y estaba escrito en inglés, incluía una cláusula (de la que no se percató) en la que él mismo declinaba la opción de regresar la unidad.

El resultado es que el hispano, gerente de un restaurante de comida mexicana, tuvo que contratar a un abogado y tratar de recuperar algo del dinero invertido en su camioneta, a través de la compañía de fianzas que le otorgó una por 50 mil dólares al lote de autos Capital City Motors, que por cierto ya no existe.

Armando Botello, portavoz del Departamento de Motores y Vehículos (DMV), dijo que dicho negocio fue cerrado por el DMV en junio pasado, luego de que incurrió en numerosas violaciones y quejas.

Desafortunadamente, la historia de Óscar no es única ni es exclusiva de los hispanos que no hablan inglés, también les sucede a quienes hablan perfectamente este idioma.

Lisa Emory, de Woodland, es una madre soltera que compró un Chevrolet Z28 Camaro modelo 2002 en Woodland el 2 de octubre pasado por 30 mil dólares, a pagar en seis años.

Emory dice que el vendedor le garantizó que la unidad era segura y confiable y no consumía mucha gasolina, pero no le informó de la opción que tenía para regresarlo en dos días si no le satisfacía.

Un día y medio después, Emory trató de regresar el auto cuando se dio cuenta que el Camaro tenía problemas con la transmisión, era difícil de conducir y consumía mucha gasolina. El propietario del lote de autos usados no aceptó el automóvil.. Dharod encontró que reparar el motor le costaría cuatro mil dólares, pero luego de que el auto la volvió a dejar tirada en la vía pública de nuevo, tuvo que remolcarlo al lote de autos usados.

Tras una queja en el DMV, la pareja retuvo el pago del cheque de 5,500 dólares y el propietario de autos aceptó la devolución del auto, pero no les devolvió los mil dólares de enganche ni les pagó por los gastos de remolque.

Armando Botello, portavoz del DMV, dijo que es muy difícil tener el número exacto de las quejas contra los propietarios de lotes de autos usados y que una sola agencia lleve estadísticas.

“Muchas veces, las personas se van directamente con un abogado”, indicó.

No obstante, comentó que de abril del año pasado a la fecha, cuando entró en vigor la nueva ley sobre los derechos de los compradores de autos, el DMV ha registrado 44 quejas contra lotes de autos usados y vendedores. De esas acusaciones, sólo siete han tenido validez.

Rosemary Shahan, presidenta de la organización Consumidores por la Seguridad y Fiabilidad de los Autos (CARS) dijo que las cifras del DMV no reflejan la realidad de las quejas contra los propietarios de autos usados.

Tan sólo citó que el Departamento de Asuntos del Consumidor del Condado de Los Ángeles reportó que entre el 1 de julio de 2006 y el 15 de abril de 2007, recibió 87 quejas con relación a la compra de vehículos usados.

En 2005, un sondeo de la Federación del Consumidor de América [una organización sin fines de lucro que aglutina a 300 grupos defensores de los derechos del consumidor] encontró que la segunda mayor queja en el país es contra los propietarios de lotes de autos usados.

En relación con compradores como Óscar, que no hablan inglés o no lo hablan bien, Shahan sostuvo que son los consumidores más vulnerables, y los propietarios de lotes de autos usados lo saben muy bien y se aprovechan.

“La ley también dice que si negocias en español, el contrato debe ser en español, pero los propietarios de estos negocios no cumplen con esto y, por lo tanto, debe haber más vigilancia”, puntualizó.

Shahan precisó que los propietarios de lotes de autos sí conocen la ley y es obligación de ellos proporcionar un contrato o una copia de éste en español cuando la transacción se realizó en ese idioma.

Aclaró que las víctimas de fraude a la hora de comprar un auto pertenecen a todos los niveles educativos y sociales. “Conozco gente altamente educada, con buenos trabajos, como un ingeniero muy brillante que trabaja para una empresa contratista dedicada a la fabricación de mísiles y que fue timado con 30 mil dólares”.

“Lo que sucede”, explicó, “es que compramos una sola vez en años un auto y desconocemos las leyes que existen para protegernos de una industria que está ávida por vender autos y tiene agentes muy bien entrenados que muchas veces tienen la presión de perder su trabajo si no venden cierto número de autos”.

Para pedir información sobre autos usados puede llamar a Consumer Action en Los Ángeles al: 213-624-8327.

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